Los herbicidas no selectivos intervienen en el metabolismo de la planta al afectar su actividad enzimática y creando disturbios nutricionales. La flora microbiana del suelo también se ve afectada por los herbicidas disminuyendo su respuesta a la actividad nutricional propia de cada grupo de microorganismos. El mejor control de malezas se obtiene cuando la acción del herbicida no afecta drásticamente al cultivo, permitiéndole continuar muy rápidamente con su desarrollo y capacidad para nutrirse. Por lo tanto, no hay mejor control de malezas con mas dosis de herbicidas, sino con una aplicación racional en los primeros estados de crecimiento de las malezas (2 a 3 hojas) o utilizando herbicidas selectivos tanto en preemergencia como en postemergencia temprana.
El mejor control de malezas es aquel que después de dos días desde la aplicación del herbicida químico en postemergencia, hay emisión de una hoja nueva y la planta continua compitiendo con las próximas plantas de malezas que germinaran en un plazo muy corto. Aquellas aplicaciones que debilitan la planta afectando su desarrollo y hasta causándoles la muerte, son costosas, pues no le permiten a la planta crecer para competir con las malezas por espacio o nutrientes y así se necesitarán mas herbicidas. Si la planta del cultivo ha sido afectada drásticamente por el herbicida no puede tomar nutrientes del suelo y si se le aplica al suelo fertilizantes edáficos con el fin de recuperarla estamos dándole nutrientes a las semillas de malezas que se encuentran en proceso de germinación en ese momento, permitiéndole a las malezas crecer más rápido que las plantas y volver a repoblar el lote.
Una planta bien nutrida y con buen desarrollo se establece mas fácilmente y compite con las malezas y con las condiciones difíciles de campo. Los microorganismos del suelo en contacto con la semilla al momento de la siembra, van a degradar la materia orgánica de la soca que se incorporo en la preparación y van a disponer para la planta de las enmiendas minerales y orgánicas que se utilizan para mejorar las condiciones del suelo. Si la planta cuenta con nutrientes en la germinación, hay mejor formación de raíces, mayor soporte y mejor toma de nutrientes, menos muerte de la semilla por fitopatógenos pues los microorganismos son antagonistas con ellos, mejor vigor de germinación, mejor desarrollo de la plántula para competir mejor con las malezas y tallos mas gruesos que permiten una estructura de la planta que soporta mas follaje y producción.
